
Unos señalan a otros y viceversa, pero lo cierto es que la falla de las marchas y boicots latinos de este año sólo tienen unos culpables: los líderes latinos.
Tic tac, tic tac
Llegó la hora cero. Y...nada.
Bueno, no hay que exagerar. Sí hubo una presencia latina en muchas ciudades de los Estados Unidos; miles se lanzaron a las calles para protestar en contra de leyes antiinmigrantes y a favor de una legalización tipo amnistía para los indocumentados.
Pero tenemos que admitir que simplemente no fue como el año pasado. Los números no se pueden comparar.
¿Qué pasó? Hmm.
Desde hace ya algunos meses se escucharon reportes de divisiones en el movimiento pro inmigrante. Aquí en Los Ángeles, el mercado latino más grande del país, el movimiento se fracturó en dos.
Por un lado estuvieron los que favorecieron el boicot, y por otros los que dijeron que era mejor no castigar económicamente al país, ya que según ellos, eso crearía represalias.
Lo cierto es que no se dio una reacción parecida a las grandes marchas y boicots del año pasado. De plano no fue lo mismo.
Unos le echan la culpa a las redadas que se han dado durante todo el año. Según los que favorecen esta versión, las redadas lograron espantar a que los indocumentados tomaran parte en este tipo de manifestaciones.
Otros dicen que realmente no importa que la reacción en masa no fuese de las proporciones del año pasado, ya que con las del año pasado bastaron para que se notara la presencia latina y para propulsar los cambios necesarios para beneficiar a los latinos (aunque no sé de qué cambios y beneficios hablan, pero bueno).
Lo que quedó en evidencia, especialmente en Los Ángeles, sede de los movimientos pro inmigrantes más grandes del país, fue la división entre los líderes. Algunos señalan que realmente no fueron las diferencias sobre estrategias o divisiones lo que causó que los organizadores no lograran alentar a los latinos para que participaran en las marchas o boicots, sino los egos de los líderes.
Pero la división y envidias entre los líderes latinos no debe sorprendernos. De hecho, es legendaria.
Todos hemos escuchado ese viejo cuento de los cangrejos. Esa en la que dos no latinos (llene usted aquí con su raza, grupo o etnia favorita no latina) observan un balde lleno de cangrejos, y uno le dice al otro:
-Hey, cuidado, esos cangrejos están subiendo al borde y se van a salir.
El otro, con una risita le dice:
-No te preocupes, son cangrejos latinos. ¿Qué no vez que cuando uno quiere escalar la cima, siempre hay otro que lo jala hacia abajo? Nunca saldrán de ahí; son cangrejos latinos.
Podemos estar seguros que algo así ocurrió con los directivos de las grandes marchas. ¿Qué no?
Considere esto: tan sólo en Los Ángeles, nuestro alcalde, Antonio Villaraigosa, quien personifica al latino de éxito, curiosamente salió hoy martes en una gira de diez días para El Salvador y México para hablar sobre como combatir las pandillas y otros temas, temas que por cierto, han estado ahí por décadas.
Fabián Núñez, el presidente de la Asamblea Estatal, quien recientemente fue nombrado por la Senadora Hillary Clinton para que fuese el copresidente de su campaña por la presidencia, brilló por su ausencia.
Ambos líderes fueron claves el año pasado para las marchas y en cierta manera, para los boicots. Sí, fue el liderazgo latino el que falló este año.
Con esto los del movimiento antiinmigrante se han de estar burlando, diciéndose lo mismo que dijeron los caballeros mencionados antes sobre los cangrejos latinos.
Como comunidad y como individuos, los latinos tenemos muchas virtudes. Lamentablemente, la unidad no es una de ellas.
AOL Latino
LatinoBlogs

1. es tan facil criticar a las personas que no se presentaron en las marchas como el ano pasado.
recuerda que hay familias enteras y si falta un miembro de familia (deportado) la economia de la familia se quebra.
ademas es mas el miedo que se tiene a las redadas que nada. no juzguemos a la ligera
May 1st 2007 | 11:02PM | MIA