Todas las generaciones de mujeres, desde la abuela hasta la adolescente repiten "los hombres no cambian", y tienen razón. Entonces, ¿por qué queremos que de repente actúen como nosotras queremos o pensamos que deben hacerlo?
No me voy a meter en cuestiones más profundas del comportamientocomo el juego víctima-victimario que hay en toda relación, pero sí en algo muy simple como ciertos comportamientos detectados y que es casi un hecho que nunca cambiará ni tu ni nadie: su obsesión por ver el futbol u otro deporte, el anális del partido y el anális del programa del partido.
En fin, para qué pelear, para qué sufrir sus ansiedades, sus ausencias, sus frustraciones y sobre todo su mal humor si su equipo o selección pierden. Lo mejor que puedes hacer es pasarte a su equipo.
Sí, intenta que él te explique el juego si es que lo sabes, de lo contrario involúcrate en lo que a le apasiona; leé, infórmate acerca de lo que pasa aldededor del contexto de su deporte favorito, tómalo como cultura general. Incluso puede resultar divertido.
No importa que no congenies con su equipo, él agradecerá el esfuerzo que haces en pasar un par de horas viéndolo sufrir y creéme, no hay tantas cosas que a la mayoría de los hombres les pareza más sexy que encontrar a una chica con la que pueden hablar de deportes o de autos.
Si quieres atención, conviérte también en su cómplice. ¡Suerte!