Cristina Fernández asume presidencia argentina (AOL Latino Noticias)

Finalmente llegó el día: una mujer elegida a través del mandato popular conducirá Argentina por primera vez. Cristina Fernández de Kirchner asumió la Presidencia de la Nación. A partir de este momento, entonces, comenzará a concretarse la tan prometida "profundización del cambio". Ahora bien, habría que discernir que implica esa frase que funcionó como muletilla de campaña.
Si profundizar el cambio implica seguir disminuyendo (más allá de los cuestionados números del INDEC) los índices de desempleo, bienvenido sea entonces. Asimismo, si significa acortar sustancialmente la amplia brecha entre ricos y pobres; mejorar la distribución del ingreso. También sería bien visto sostener la política de desendeudamiento con los organismos multilaterales, quedó claro a lo largo de nuestra historia lo que nos sucedió al adquirir grandes deudas con ellos o seguir sus recetas.
Al mismo tiempo sería bueno que se "profundicen" las inversiones en Ciencia y Tecnología. Obviamente también, que aumenten todas aquellas políticas favorables en Salud y Educación. Para que ese tan mencionado cambio se produzca deberá continuar con la búsqueda de justicia en todas aquellas causas relacionadas con las violaciones a los derechos humanos perpetrados en la última dictadura militar.
No será nada esperable que en esta nueva etapa se repitan alianzas electorales con determinados intendentes bonaerenses de prontuarios pocos acordes con la calidad institucional que necesita un país en serio. Tampoco se interpretará como esperanzador que se mantenga ese contacto unilateral con la prensa. Ojalá esa profundización del modelo incluya una mejor política en cuanto a los servicios públicos privatizados; sobre todo en el sector del transporte (especialmente el de los trenes).
Sería una muy buena noticia que el proceder ante un funcionario cuestionado sea totalmente distinto al que se efectuó para defender a Romina Picolotti, secretaria de Ambiente. En aquella oportunidad se realizó una conferencia de prensa en la cual Alberto Fernández, jefe de Gabinete, habló por Picolotti, quién permaneció en silencio a su lado. No se despejaron las dudas en torno a ella y casi no se contestaron las preguntas de los periodistas. Indudablemente que esa actitud debería cambiar para estar en presencia de un cambio positivo.
No se desconoce uno de los mayores reclamos que se le exige a este Gobierno: resolver la problemática de la inseguridad en las calles. Pero se descuenta que si se cumple con todos los puntos expuestos anteriormente, los índices negativos de delincuencia disminuirán en forma considerable.
Esencialmente, esperamos de la flamante presidenta buenas intenciones y valentía. Sin dudas que si pone en juego esos dos aspectos, todo irá mejor. Dicho de este modo suena fácil, ¿no?. Se reconoce, que nada más alejado de ello. Es por eso que se le desea mucha suerte (para ella y para nosotros, los ciudadanos).
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