Hoy el fútbol mexicano esta en boca de todos. Hace unos años pensar en la conquista de Europa parecía un sueño difícil de lograr, el fútbol mexicano, pero sobretodo el jugador azteca estaba más que devaluado en los clubes del viejo continente. Afortunadamente y como un acto de justicia, la calidad de nuestro fútbol permitió comenzar exportar talento de manera constante: jugadores como Rafael Márquez, Giovanni do Santos, Andrés Guardado y muchos más han consolidado este sueño. Sin embargo, me voy a referir a un jugador que no es el más publicitado, aún cunado su talento y solidez en la liga holandesa le merecen más reconocimiento, hablo de Carlos Salcido.
Su llegada al fútbol fue más imprevisible, que una lluvia de verano. Carlos Salcido es de los pocos jugadores que una vez alcanzado el éxito ha conservado la humildad y el hambre por seguir haciendo grandes cosas, y eso es resultado de sus raíces. Carlos Salcido jamás pensó vivir de este deporte, para poder comer antes hizo de todo, desde la fabricación de muebles, en su tierra natal Ocotlán, Jalisco, hasta lavar camiones. Por fortuna, las Chivas rescataron este talento de partidos casuales que sostenía Salcido los domingos. Su debut en primera división fue en el 2001 en partido contra La Piedad, ya con 21 años de edad. En 2002 bajó a la filial de Chivas de división inferior Tapatía. No fue hasta 2003 cuando se consagra como "11 titular" del primer equipo. A partir de eso momento, sólo sucedio lo que un jugador de su calidad y presencia dentro del terreno de juego merece, el éxito. En 2004 tuvo su debut internacional contra Trinidad y Tobago; no obtante, de no lograr un titulo con el rebaño sagrado, su constancia y su seguridad en la defensa hicieron de Salcido un titular indiscutible en el Tri en el Mundial de Alemania 2006. Sin duda, es fue el escenario que logró que clubes europeos mostraron interés por tener esta joya en sus filas.
El PSV Eindhoven contrató al defensa mexicano, lo que se convirtió en una de las mejores decisiones del club ese año, ya que más allá de la barrera del lenguaje, Salcido supo ganarse la titularidad y ser pieza clave, para que en su primer año, fuera campeón de la Liga Holandesa. Además de tener una gran actuación en la Champions League y permitir al PSV avanzar hasta cuartos de final de ese torneo. Por último, hace unas semanas su equipo como muestra de su calidad e importancia en el club le otorgó el honor de portar el banderín de capitán, en un equipo muy distante a la cultura azteca. Sin menos preciar la gran actuación de otros jugadores mexicanos en el extranjero, Salcido es el mejor ejemplo de un jugador de desborda amor por México y lleva muy en alto su nombre. Salcido es de los pocos jugadores que han enamorado a un país siendo tal cual es, sin necesidad de cambiar nada ni estar en boca de los medios, él no necesita, a diferencia de otros, hablar con otro acento ni vestir más fashión para saber que juega en Europa y es un emblema para nuestro fútbol.
¿Qué opinas de la llegada de Carlos Salcido al fútbol mexicano?
¿Que opinas de la actuación de Salcido en Europa, merece ascender al club más grande?
¿Crees que Salcido sea un titular indiscutible en la Selección Mexicana?
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