Pete Rose no puede ni siquiera pisar dentro de un estadio de beisbol por prohibición de la Oficina del Comisionado. Pero Roger Clemenes está en
Por supuesto, Rose está suspendido, execrado y satanizado por el beisbol, acusado de apostador. Es prohibido que peloteros y mánagers apuesten. Pero Clemens y Bonds son sospechosos de
Hay un trato diferente. A Rose se le carga la mano lo más duro que es posible. Mientras que las posibles culpas de Clemenes y de Bonds son vistas con deseos de no verlas.
¿Por qué la diferencia? Bueno, cada vez más se hace evidente que todo el sainete montado alredeor de Pete Rose fue solo la desesperación de Bart Giamatti, imitada después por Fay Vincent y por Bud Selig, de pasar a la historia
Hay más de 200 que fueron bigleaguers en el Hall de la Fama de Cooperstown, y puedo asegurar que no menos de 150 no alcanzan los méritos de Rose.
Es una historia novelesca, pero lamentablemente muy cierta y de un peligro así de grade para el beisbol.
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1. Estoy totalmente de acuerdo con ud, no se puede tratar de diferente forma a estos jugadores. Pete Rose indudablemente tiene que estar en el salón de la fama del beisbol de grandes ligas. Quizá no se puedan separar los hechos dentro del juego pero sí debiera diferenciar sus logros como jugador y su etapa como dirigente. Se pasan de puritanos cuando realmente el problema mas importante en el juego es el consumo de drogas.drogas
Feb 28th 2008 | 5:47PM | alberto amador avilés