
Imagen extraña la que dejó Boca Juniors en los encuentros que disputó de visitante en
la Copa Libertadores. La rara sensación surge ya que, en los últimos años, no es común ver al xeneize salir cabizbajo de sus excursiones por estadios extranjeros. Repasemos: en el primero de ellos obtuvo un empate a pocos minutos del final frente a Maracaibo en Venezuela. Y ayer frente a Colo-Colo perdió sin excusas.
Tal vez todo sea producto de la adaptación que requieren los primeros partidos. De hecho, en otras ediciones de
la Copa ha tambaleado su clasificación en la primera fase de
la Copa y, sin embargo, luego se ha consagrado campeón. Se reconoce: todavía es prematuro sacar conclusiones.
Aunque también hay que destacar que no ha demostrado aún esa "mística" tan mencionada aquí por Argentina. Tampoco dio señales de un equipo sólido y contundente. Los dos clubes con los cuales no obtuvo los resultados esperados, Maracaibo y Colo-Colo, no parecerían ser los grandes escollos a superar.
Veremos qué dice el tiempo. Ahora llegan dos paradas complicadas. Primero la revancha con Colo-Colo en
la Bombonera. Y luego con Atlas, allá en México. Sin duda que en estas próximas fechas será el momento preciso para despejar todas las dudas. ¿Reaparecerá el Boca Juniors "copero"?