Si te preguntas porqué no haz alcanzado tus metas, ¿qué te respondes? A lo mejor piensas que no tienes suficiente fuerza de voluntad, que tienes un mal genético o que así te tocó vivir.
Si te sientas a analizar tus respuestas al porqué no logras tus metas en la vida, es muy probable que te des cuenta de que la razón para no lograr lo que deseas la atribuyes a "algo fuera de tu control". Ya sean los genes, la mala suerte o "que las cosas suceden". Cualquiera de estas respuestas te libera de toda responsabilidad ya que simplemente pones el asunto fuera de tus manos.
Vivimos inconscientemente cuando nos pasamos reaccionando de forma automática a lo que sucede a nuestro alrededor en lugar de actuar. Por ejemplo, sentir hambre y comer lo primero que se te cruza en el camino cuando lo que quieres es perder peso, sería reaccionar en lugar de actuar congruentemente con tus metas comiendo algo saludable que te ayude a bajar de peso o a mantenerte en tu peso ideal.
Actuar requiere analizar las distintas opciones para tomar una decisión.
En realidad, son las pequeñas decisiones diarias las que darán rumbo a tu vida, el rumbo que tú quieres y no el que las circunstancias te dictan. Estas pequeñas decisiones diarias tienen un poder acumulativo que determina nuestra vida aunque a simple vista no lo parezca.
Cada día actuamos con base en nuestros hábitos; en realidad, actuamos en piloto automático, sin detenernos a analizar si lo que hacemos es lo que más nos conviene. Generalmente sabemos lo que necesitamos hacer para estar bien, sin embargo hacemos todo lo contrario, nuestras malas decisiones se van sumando hasta llegar a un resultado totalmente opuesto a lo que deseamos.
Te doy un "tip" que puede ayudarte mucho a hacer conscientes tus decisiones y a tomar las riendas de tu vida en tus manos:
- Haz una lista de todo lo que deseas lograr en tu vida, todo.
- Haz otra lista enumerando los pasos específicos que tienes que dar para lograr las cosas que apuntaste. Si quieres perder peso, a lo mejor escribes que necesitas comer saludablemente, más verduras, frutas y carbohidratos complejos además de hacer ejercicio media hora diaria.
- Ahora, toma una libreta que puedes llevar en la bolsa y durante una semana, cada vez que elijas lo contrario de lo que tu lista dice que tienes que hacer para lograr tus metas, escribe porqué tomaste esa decisión. No se trata de que te auto-castigues recriminándote, simplemente explica porqué hiciste lo que hiciste.
Al explicar tus decisiones, las llevas al plano consciente, te das cuenta de que esas decisiones son tuyas y que tienen alguna razón de ser. Al revisarlas podrás ver claramente cuáles te llevan a lograr justo lo contrario de lo que quieres. Podrás responsabilizarte de todo lo que haces y decidir mucho más libremente qué haces y qué no. Al cabo de muy poco tiempo te costará mucho menos trabajo tomar puras decisiones que te hagan bien y que sean congruentes con las metas que tienes en la vida.
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