El problema es que este escenario no se dará. Aun cuando es lo más simple y lo mejor para un partido demócrata que se está desgastando y peleándose internamente favoreciendo al candidato republicano, la realidad es que Clinton ganará Pennsylvania.
Lo hará por un pequeño margen de unos tres o cuatro puntos porcentuales, pero triunfo al fin. A diferencia de Texas por ejemplo, donde los latinos y las mujeres le dieron la victoria, en Pennsylvania es el voto de los trabajadores blancos de menores ingresos el que fundamentalmente le dara la victoria, aunque tambien Cllinton sigue contando con el voto de las mujeres.

¿Hambrienta de poder o la mejor candidata?
Triunfo que será suficiente para que la senadora por New York siga en la pelea por la candidatura presidencial.
Que lástima que así sea.
La primaria demócrata se ha alargado demasiado y lo que ha generado, entre otras consecuencias, es que cada grupo de gente que está detrás de un candidato cada día sienta más enojo y molestia por el rival.
Cada día más gente de Clinton dicen que no saben si apoyaran a Obama en caso de que este gane, y lo mismo dice la gente que apoya al candidato afro americano.
En ambos bandos se escucha lo que hasta hace unas semanas parecía impensable: que en el supuesto de que no gane su candidato, no sería extraño que el próximo noviembre voten por el republicano John McCain.
Lo largo de la primaria además, ha sacado a relucir aspectos negativos de ambos candidatos. Clinton ha mostrado esa sed de poder de que se acusa a ella y a su esposo. De ser gente que no se detiene ante nada con tal de conseguir su objetivo político de estar en el poder. Cada vez que la prensa o alguien mas ha lanzado un ataque contra Obama, Clinton con toda la alegría del mundo se ha subido al tren de los ataques. "Echándole sal a la herida", como dijo alguien en referencia a la actitud de Clinton durante el último debate televisivo en el cual los moderadores bombardearon a Obama con preguntas que ya antes del debate se habían convertido en temas de ataque contra el senador de Illinois (ej.: los controversiales dichos de su pastor).
Obama por su lado, ha mostrado que sigue teniendo dificultades en comunicarse con mucho de ese electorado blanco de origen trabajador. Lo dicho en un evento privado en San Francisco, de que la gente de pequeños pueblos que han perdido sus trabajos en los últimos años estan enojados y que por ello se "agarran" de lo religioso y la portación de armas o se vuelven anti inmigrantes, le ha costado caro. La prensa lo ha descrito como un "elitista" que no entiende la vida de la gente pobre de las pequeñas ciudades.
De seguro que muchos latinos pensaran que Obama tampoco los entiende. Que no es cierto que la gente que está en una situación económica desesperada se aferre como escape a valores culturales como la religión o las armas. Que en el caso de los latinos para el caso, la religion es parte de su formación como personas y no tiene nada que ver con estar bien económicamente o con pasar por malos tiempos.
Ojala que se acabe pronto la primaria. Pasa el tiempo y cada día se habla menos de temas que de verás tienen que ver con la vida diaria de la gente. En el caso de los latinos de nuevo, temas como el de inmigración (reforma migratoria, redadas, el muro, las licencias) o la educación y el seguro médico.
Sin hablar por supuesto, de lo que nos afecta a todos diariamente: el precio de la gasolina, la subida de los precios de la comida, la falta de trabajos, los costos de la guerra en Irak, en fin, la larga lista de problemas que durante el gobierno del Presidente Bush se han tirado debajo de la alfombra.
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