La fiebre es la señal de distintas enfermedades, la mayoría infecciosas; es un signo de alerta que indica la presencia de enfermedad y su disminución indica su mejoría. Recordemos que la temperatura corporal varía según la hora del día: es más baja en la madrugada y sube en la tarde. Es muy importante tener en casa un termómetro fiable, en general actualmente se recomienda el digital.
Se habla de febrícula si la temperatura axilar se encuentra entre 37.5 y 37.9 ºC, y de fiebre si es mayor a 38 ºC. Se considera NORMAL una temperatura menor de 37.5 ºC.
La fiebre NO debe ser considerada como un síntoma de alarma salvo en los siguientes casos, en los que se recomienda acudir sin demora al médico o al Centro de Salud:
Se habla de febrícula si la temperatura axilar se encuentra entre 37.5 y 37.9 ºC, y de fiebre si es mayor a 38 ºC. Se considera NORMAL una temperatura menor de 37.5 ºC.
La fiebre NO debe ser considerada como un síntoma de alarma salvo en los siguientes casos, en los que se recomienda acudir sin demora al médico o al Centro de Salud:
- si se trata de un bebé de menos de 3 meses,
- si la temperatura es superior a 40 ºC,
- si lleva más de 4 días con fiebre,
- si padece de alguna enfermedad crónica grave,
- si tiene convulsiones,
- si existe un decaimiento importante.
Recordemos que:
- La mayor parte de la infecciones febriles tienen un origen vírico y, por tanto, son intrascendentes.
- La fiebre es considerada como un mecanismo de defensa que puede llegar a ser beneficioso.
- Las infecciones causantes de fiebre (independientemente de su gravedad) pueden no dar síntomas inicialmente. No es raro que una infección febril permanezca sin dar síntomas durante toda su evolución y luego desaparecer sin haber dejado rastro de su origen.
- No suele haber relación exacta entre el grado de fiebre y la gravedad de la infección. Un simple catarro puede dar fiebre elevada mientras que una meningitis puede expresarse con temperaturas inferiores a 39 ºC.
- La fiebre es considerada como un mecanismo de defensa que puede llegar a ser beneficioso.
- Las infecciones causantes de fiebre (independientemente de su gravedad) pueden no dar síntomas inicialmente. No es raro que una infección febril permanezca sin dar síntomas durante toda su evolución y luego desaparecer sin haber dejado rastro de su origen.
- No suele haber relación exacta entre el grado de fiebre y la gravedad de la infección. Un simple catarro puede dar fiebre elevada mientras que una meningitis puede expresarse con temperaturas inferiores a 39 ºC.
Cuando la fiebre es muy alta el paciente puede estar irritable, sensible a la luz, con dolor de cabeza, inquietud o mareo. Puede haber confusión mental (delirio) con desorientación en tiempo y lugar, alucinaciones o convulsiones.
En caso de febrícula, se pueden utilizar medidas físicas:
- Dar a la persona afectada un baño con agua tibia (no fría) por un período de 5 minutos, no secar pero cubrir inmediatamente con una sábana o toalla; y/o colocar paños húmedos en frente, axilas e ingles.
- Desvestir completamente al afectado y airearlo por todo el cuerpo durante unos 15 a 20 minutos (utilizando un periódico o cartón como abanico). Después vestirlo con ropa limpia, seca, ligera y holgada.
En caso de fiebre, es necesario:
- Hidratar inmediatamente con suero oral, agua u otras debidas.
- No forzar el consumo de alimentos.
- Mantenerlo en un lugar fresco y ventilado.
- Inicialmente lo ideal es manejar un solo antitérmico que tenga escasos efectos secundarios como el Paracetamol, y en casos más rebeldes puede requerirse de Ibuprofeno.
NO es recomendable suministrar antibióticos si no es bajo supervisión médica y sólo si su pediatra sospecha infección bacteriana (es bien sabido que los virus NO responden a los antibióticos). El empleo indiscriminado e injustificado de los mismos ha sido la causa de que muchas bacterias se hagan resistentes y el tratamiento de las enfermedades infecciosas sea, en algunos casos, muy difícil.
AOL Latino
LatinoBlogs
