Como siempre, a algunos personajes públicos, como los futbolistas, se les olvida que son ejemplo para los niños, pues en esta ocasión el portero de la selección mexicana, Oswaldo Sánchez, quien encabezó una reunión con otros futbolistas por la madrugada en un hotel de EU -el día que el Tri le ganó a Perú-, fue arrestado y llevado a la comisaría de Chicago.
Aunque el cancerbero azteca trató de minimizar el incidente, creo que el capitán del combinado mexicano debe ser el ejemplo a seguir de todos sus compañeros y me parece que este chistecito le puede costar perderse el primer juego eliminatorio contra Belice.
Qué lamentable que se hable de un jugador mexicano por problemas de esta índole en otro país, máxime que se trata de uno, me atrevería a decir, de los más queridos por la afición mexicana, además de ser un ejemplo para las nuevas generaciones.
Pero lo lamentable es que el caso de Oswaldo no ha sido el único, pues si mi memoria no me falla este tipo de conflictos con la justicia de EU ya se repitió en años anteriores en Houston con Cuauhtémoc Blanco, luego de que éste fuera denunciado por un mesero de haber sido golpeado por el jugador mexicano.
En resumen, es triste que la imagen del mexicano se empañe por este tipo de incidentes, pero lo que no logro entender es que no había nadie en el seno del equipo mexicano que pudiera controlar el comportamiento de los jugadores. Esto es increíble, como siempre, por unos cuantos pagan todos.
1. Que los expulsen de la seleccion mexicana ,Peru tuvo el mismo problema y apesar que eran importantes los expulso.
Jun 10th 2008 | 10:46PM | jorge