
La noticia fue- como mínimo- sorprendente: el ex tenista alemán Boris Becker cree que deben prohibirse los gritos que las jugadoras expresan en los courts al pegarle a la pelota. "Con Maria Sharapova o Serena Williams miro a veces sin entender. Tiene algo de sexual, uno se pregunta si irrita las cuerdas vocales o si es insano. Hay que reducirlo, no puede seguir así", dijo el tricampeón de Wimbledon a la revista "Gentlemen's Quarterly".
Ustedes saben amigos que me especializo en observar los hábitos humanos. En consecuencia, las palabras de Becker quedaron resonando en mi cabeza. Así fue que repasé sus dichos, los analicé una y otra vez, para concluir en que –evidentemente- un raquetazo le afectó las neuronas. No pude precisar en qué momento de su vida se lo dio pero ya lo sabré, se los aseguro.
No obstante, para el placer del alemán, confeccioné unas posibles propuestas para eliminar los "potentes" gemidos.
Hay que taparles la boca. Una cinta adhesiva podría ser una de las posibilidades. Otra variante sería una pelota en la boca, pero para sostenerla habría que atarla y seguramente Boris dirá que sería una imagen sadomasoquista. La única objeción que le encontré a esta propuesta es que algunos maridos quieran hacerla extensiva, a cualquier ámbito de la vida, para callar a sus mujeres.
Suplantar el grito por una frase. Si Boris cree que los gemidos tienen "algo de sexual" lo mejor será modificarlos con un latiguillo como: "¡Vamos!", "Fuerza", "Yo amo el tenis", "Para ti Boris" o "Agárrate esta". En fin, la lista es gigante. Eso sí, hay una frase que estará terminantemente prohibida según el criterio de Becker: "¡Oh my God!". No me pidan que se los explique...
Implementar la venta de tapones para los oídos. Sin duda que es de las propuestas más democráticas. Todo aquel que se vea molesto por los gemidos de las damas, podrá colocarse uno de estos utensilios en las orejas y se acabó el problema. Incluso de esta forma aparece una nueva veta para explotar comercialmente. Ya imagino el slogan de unos de estos productos: "Usa tapones Match Point y gánale a Sharapova"
Canalizar la ansiedad de otra forma. Los gemidos son una forma de exteriorizar los nervios y la energía sexual. Tal vez para que Boris no se ponga mal, las chicas deberían adoptar otro hábito para lidiar con la ansiedad. Tal vez fumar un cigarrillo, comer chocolate, beber un vaso de whisky o utilizar una mascota virtual en los descansos, ayudaría para neutralizar tensiones.
Utilizar parte de la indumentaria de otros deportes. Sí, suena raro. Ustedes dirán en que colaborará esto para eliminar los gemidos. Lo reconozco, la propuesta es extravagante. Pero es innegable que si las damas utilizarían un casco de Fórmula Uno o uno de Fútbol Americano los gritos no se escucharían para nada. Y lo más importante: Boris sería feliz.
Deben contratar a Youzhny como entrenador. El tenista ruso, quién meses atrás hizo estrellar su raqueta contra la frente luego de perder un punto, podría serle de suma utilidad a las "gritonas". Su técnica les será de gran efectividad a las chicas. Quizás al principio les cueste un poco, pero sin dudas que con el correr del tiempo preferirán callarse a los duros raquetazos.
Iniciar una disciplina oriental. Siempre es saludable incursionar en algunas de ellas para lidiar con las tensiones del día, cambiar la filosofía de vida y, especialmente, bajar el nivel de estrés. El Yoga, por ejemplo, será una muy buena opción. Eso sí, cuánto antes comience mejor. Evidentemente, si los gritos le resultan tan molestos, Boris está muy nervioso...
1. CONSIDERO QUE TIENE RAZON BORIS.A LO GRITOS, RESULTAN SER MOLESTOS PARA EL O LA JUGADORA
CONTRARIA Y SE PODRIA CONSIDERAR COMO CONDUCTA ANTIDEPORTIVA, YA EL ASPECTO SEXUAL ES UN PUNTO DE VISTA PERSONAL QUE CADA QUIEN LO PUEDE INTERPRETAR A SU CRITERIO.
Jun 14th 2008 | 6:55PM | Raul ordoñez Galicia