
Por Jaime Mejia
Tal como muchas personas en este país, mi esposa y yo hemos llegado a una situación de deuda en tarjeta de crédito que se ha vuelto inmanejable.Nuestras finanzas personales están en crisis. Pagamos y pagamos intereses y el saldo de la deuda no baja y en cambio aumenta porque siempre hay algún gasto nuevo que hacer.La situación nos llevó a preguntarnos: ¿A qué hora llegamos a deber US$35,000 en tarjetas? ¿Dónde están los viajes o los lujos que pueden justificar esos gastos? ¿Qué podemos hacer para salir de ese hueco financiero que no nos deja ahorrar? Somos una pequeña empresa que no genera utilidades porque el dinero se nos va en pagar deudas.
Bueno la reaidad es que al principio, cuando recién llegamos Estados Unidos, estabamos ansiosos de tener crédito y aceptabamos cuanta tarjeta se nos cruzaba porque había que construir historia de crédito. Con el tiempo se nos convirtió en una rutina y cada gasto costoso como un televisor, un fin de semana o un buen restaurante terminaba aumentando la deuda. Luego tuvimos una crisis económica y las tarjetas fueron la salvación: vivimos de la deuda un buen tiempo.
Pero llegó el momento de ponerle freno a eso porque estabamos caminando hacia una bancarrota. Decidimos explorar la consolidación de deuda. Como aún no tenemos casa, es la única posibilidad ya que no tenemos la opción de acudir al capital (equity) de la casa para refinanciar nuestras deudas. Y con la situación actual de los precios de la vivienda en caída, creo que tampoco hubiésemos podido hacer eso si tuvieramos casa.
Pero ¿a quién le pedíamos ayuda?. Decidimos buscarla en una entidad que no tuviera intereses creados de ganar dinero con nuestro caso.
Encontramos la organización Consumer Credit Counseling Services que es que una organización de consejería o ayuda sobre temas de crédito creada hace 50 años y que es sin ánimo de lucro (non profit). Que quien nos ayudara no tuviera el incentivo de ganar dinero era algo importante para nosotros.
Pedí una cita con ellos y me senté durante una media hora a confesarle a un asesor todos nuestros gastos, ingresos y deudas. Mientras hablaba, el asesor ingresaba los datos a una computadora. Al final surgió la conclusión esperada: los intereses nos están devorando y si no se hace algo, nunca se va a resolver el problema. El problema ellos lo llamaron Exceso de uso del crédito.
Entonces me hicieron una oferta de consolidar todo y entrar en un programa especial de manejo de deuda (Debt management program). Si entrabamos en el programa cancelamos todas las tarjetas de crédito que tenemos (once en total) y todos los bancos, por un acuerdo con esta entidad, nos reducirían la tasa de interés más o menos a un promedio de 10% anual (en algunas tarjetas la tasa era superior al 20%). El plan nos permitiría cancelar las deudas en cuatro años. Al cabo de 48 meses nuestras deudas de tarjetas de crédito serían cero. Además, vamos a pagar $950 al mes frente a los $1,500 que pagamos ahora solo en cuotas mínimas.
Tenía preguntas:
Estó afectará mi calificación de crédito? Según el asesor al principio puede afectar porque si tratamos de tomar un crédito nuevo, va a ser evidente que estamos en un programa especial que no es precisamente el resultado de buen manejo.
No queremos quedarnos sin ninguna tarjeta. ¿Cómo vivir sin una tarjeta de crédito cuando se necesita para cosas tan cotidianas como comprar por Internet o alquilar un auto? El problema es que Bank of America no participa en un programa de estos si la persona no incluye todas sus tarjetas. La solución era dejar activa una de las tarjetas de mi esposa y cerrar todas las demás, que está a mi nombre. Así cumplimos con Bank of America.
Esa misma noche mi esposa y yo nos sentamos y analizamos la propuesta y decidimos tomarla. Nuestro gran desafío es que durante los próximos cuatro años nos vamos a tener que ajustar a nuestros ingresos y dejaremos de pensar en el crédito como una opción para gastar.
También nos preocupaba dañar el crédito porque estamos pensando en comprar nuestra primera casa ahora que por fin los precios han empezado a bajar y es posible pensar en una casa que no tenga precio de estrella de Hollywood. La respuesta del asesor es que a medida que pagamos las deudas, la calificación de crédito va a mejorar y cuando acabemos, "el crédto les va a llover", nos dijo. Ademas, nos recomendó pagar primero las deudas de tarjeta y después comprar la casa. Creo que no esperaremos 4 años para tener casa. En todo caso, se supone que al reducir nuestra deuda, la calificación de crédito va a mejorar. Ya veremos.
La gran ventaja es que todo este proceso nos obligó a analizar en detalle en qué gastamos el dinero y hemos establecido un plan de acción que nos va sacar de esa deuda mala en un tiempo definido y abrirá el espacio para ahorrar. Si fueramos una empresa es como tener un plan para volver a generar utilidades.
Consolidar deuda sí es definitivamente una opción para mucha gente que, como nosotros, se dejó coger ventaja del crédito plástico. Y es un instrumento poderoso de saneamiento financiero familiar. Ahora sentimos que estamos sacanado esta empresa familiar adelante.
AOL Latino
LatinoBlogs
1. NEGOCIO DE ALTO CRECIMIENTO
http://www.myjus23.com/healthandwealth
Jul 6th 2008 | 7:28PM | www.JUS23.ws