Uno esperado un poco más de revuelo ante la promulgación de un montón de decretos, a través de una Ley Habilitante, por medio de las cuales el presidente Hugo Chávez dio recientemente un golpe de Estado en Venezuela. Pero, no conforme con esto, se está fraguando una nueva Ley de Telecomunicaciones, según la cual también se establecerán controles de acceso a los medios radioeléctricos, así como a Internet.
A mí todo este asunto se me convierte en peligroso. La voracidad de Chávez parece aumentar conforme conquista terrenos mediante su autoritarismo. Lo más triste de esto es que la población venezolana parece dormida, desmovilizada, sin capacidad de responder ante los pasos que ese señor da cada día. El borrador (así lo llamó la ministra de Telecomunicaciones Socorro Hernández) no ha sido lo suficientemente divulgado, pero si juzgamos como antecedente las 26 leyes del paquetazo, hay que prepararse para presenciar cosas tan lamentables como la posibilidad de que Chávez encadene las transmisiones de radio y televisión cada vez que le antoje hablar, inclusive las emisiones por cable.
Respecto al acceso a Internet, no es difícil imaginar que lo que viene es el control al acceso de las páginas web, tal y como sucede en Cuba o en China, donde el Estado filtra, mediante un punto único, la consulta de sitios considerados como "opuestos a los intereses del país". Como está previsto que los consejos comunales, esa forma similar a los tradicionales Comité de Defensa de
A mí todo esto me parece lamentable en grado extremo. Estamos perdiendo espacios para discernir y la población no alza la voz para exponer su descontento. La percepción que tienen en el extranjero sobre Venezuela es que somos una población apática, que día a día se hunde en un régimen autoritario y controlador, y donde nadie parece tener voluntad para enfrentar, de un modo coherente y democrático, los desmanes de alguien cuyo pensamiento permanece en el pasado. ¿Será que así somos y no lo sabemos?