Lo sucedido se ve con gran alarma y más allá de que se este a favor o en contra de lo hecho por Hugo Chávez y Evo Morales, el punto es que la percepción entre la opinión pública es que hay una seria crisis política en ambas naciones y en su relación con "el Imperio" -el término favorito de mucha gente de izquierda.
Pues bien, aunque cueste creerlo a los que no están en Estados Unidos, aquí en "las entrañas del monstruo" –otro término también preferido por los críticos de USA- la supuesta crisis apenas si se registra en el imaginario colectivo.
Un ejemplo: el augusto New York Times, el periódico del récord, el diario del "establishment" de Estados Unidos, apenas lleva hoy la noticia en sus páginas interiores y en una pequeña nota de 800 palabras.
No pretendo con esto decir que la crisis en Venezuela y Bolivia no es grave, al contrario es quizás la más grave en décadas entre ambos países y Estados Unidos.
Y lo es porque la pelea va más allá de la expulsión de los embajadores y la verborrea de Chávez contra Estados Unidos. En Bolivia por ejemplo, tiene que ver con un conflicto nacional que sino se detiene o desactiva, pronto alcanzará la categoria de guerra civil.

Washington no quiere pelea. Interesa más el petróleo.
Hay varias razones por las cuales la crisis no es mayor cosa en Estados Unidos. La más obvia es que el país está enmedio de la campaña electoral –con el fenómeno Sarah Palin generando toneladas de tinta y papel y muchos minutos al aire- y en consecuencia hay poco interes en los asuntos internacionales. A no ser por supuesto, que tengan que ver con el terrorismo –real o inflado- o que sean hechos que produzan bajas estadounidenses.
Otra razón también es el poco interés que la Administración Bush ha mostrado por América Latina. Agravado esto con que Estados Unidos no ha sabido adaptarse a los enormes cambios políticos que se han dado en los últimos años en la región. Pareciera que el Presidente Bush y sus asesores no terminan de entender cómo la gente en América Latina sigue eligiendo gobiernos de izquierda que si por Estados Unidos fuera mejor no existieran.
A no ser que hayan bajas estadounidenses o que el propio presidente Bush traiga el tema a la mesa de discusión pública –o lo hagan los candidatos presidenciales Obama o McCain- no creo que el ciudadano promedio se interese en particular por lo que sucede en Venezuela y Bolivia. Aun si los embajadores estadounidenses en ambos países han hecho maletas.
De parte de la Admnistración Bush no es mucho lo que se puede hacer. Más allá de reciprocar en la medida expulsando también a los respectivos embajadores –ya lo hizo con el embajador de Venezuela en Washington- y de acusar a Chávez y Evo Morales de intransigentes, izquierdistas, anti democráticos y quien sabe que cosas más, la Administración tiene pocas opciones.
En ambos países hay gobiernos independientes que le han perdido el respeto a Estados Unidos y que por distintas circunstancias, sino es que tienen la sartén por el mango al menos cuentan con factores a su favor en la relación con Washington.
En el caso de Venezuela, el petróleo. Más allá de las bravuconadas públicas y demás, Estados Unidos hara todo lo posible porque no se altere el mercado internacional de petróleo y en especial los suministros que recibe de Venezuela –nada menos que el cuarto proveedor de petroleo de USA.
En el caso de Bolivia, el cultivo de la coca, o mejor dicho los programas para erradicar los plantíos de coca (base de la cocaina). La Administración Bush quiere estos programas continuen y preciará su relación con el gobierno de Morales por encima de los apoyos a los autonomistas/secesionistas bolivianos.
AOL Latino
LatinoBlogs
1. por segunda vez el gobierno de Estados Unidos le da un apoyo importante al gobierno del dictador evo morales en bolivia al ampliar el atpda (acuerdo comercial)a nuestro pais cuando las relaciones entre los paises esta tan tencionada como lo muestra el articulo sobre este comentario.
Sep 30th 2008 | 11:41AM | goran