
Llegó Febrero y con él la fecha que todos los enamorados esperan, el 14 de febrero, Día de San Valentín.
Con este día llegan recuerdos y memorias de todos, historias de amor que en ocasiones llegan a un final feliz y otras no tanto. Recuerdo la historia de una mujer que llegó a la secundaria donde trabaja mi hermana a dar una plática sobre... la historia no tuvo un final feliz... pero antes, ¿por qué no nos cuentas la tuya?
Esta mujer, muy inteligente por cierto, se enamoró de un joven, guapo, gallardo, con buenos sentimientos quien, luego de un año de noviazgo muy formal, le pidió matrimonio.
Ella obviamente aceptó, estaba muy enamorada de él y pues se hizo la boda. Todo transcurría de maravilla, los primeros dos años de matrimonio fueron como una larga luna de miel, hasta que ella se embarazada.
El embarazo no fue problema, al contrario, la relación se fortaleció mucho y más aún con el nacimiento de una pequeña igualita a un ángel, de ojos azules, piel blanca y cabellos castaños.
La pequeñita trajo alegría a sus padres y ambas familias, pero ésta terminó a los seis meses, cuando la pequeña comenzó a tener severos problemas de salud. Problemas de garganta, fiebres altas, su sistema inmunológico no respondía bien.
A la par su esposo empieza con problemas de salud, igual, su sistema inmunológico no respondía bien. Los doctores no sabían qué hacer ante las diarreas tan fuertes que el hombre tenía y los dolores de cabeza tan fuertes que parecía que le estallaría la cabeza.
Fueron meses de angustia para esta mujer, hasta que decidieron los doctores hacerles un estudio del VIH a los tres, para desgracia del papá y de la niña, ambos ya habían desarrollado la enfermedad (SIDA), la mujer era Seropositiva.
Ella desconsolada le preguntó a su esposo qué había pasado, ya que ella al momento de contraer nupcias era virgen, él con lágrimas en los ojos le confiesa que semanas antes de casarse él había tenido relaciones con otra mujer, en quien confió y con quien lo hizo sin condón.
La historia no termina con la muerte del papá y de la niña, aún continúa con esta mujer que sigue luchando contra la enfermedad y que además se ha propuesto, el tiempo que tenga de vida, en hacer conciencia en los jóvenes para que no se dejen llevar por el enamoramiento y la pasión, para que sean responsables con su cuerpo y su mente.
¡Triste historia verdad!
1. Lo triste de esta historia me hace ver que mi historia es nada en comparacion con lo que esta sufriendo esta mujer pero me alegro mucho que tenga el coraje para seguir luchando contra esta adversidad
Feb 14th 2009 | 7:49PM | gladys