¿Carácter, temperamento o personalidad...?

A veces confundimos el carácter con el temperamento o con la personalidad... ¿cuál es el que podemos cambiar, cuál no, cómo funcionan?...

En realidad no existe una definición única de esas características que nos determinan, ni una forma única de clasificarlas; sin embargo, en términos generales se acepta lo siguiente:

Personalidad y salud

    Personalidad rencorosa
    El odio que puedas guardar en tu corazón en contra de alguien o de alguna situación, puede llegar a afectar tu salud gravemente. Se cree que el rencor es uno de los sentimientos que más daño puede causar en una persona. Se relaciona directamente con problemas en la vesícula y, cuando el rencor se guarda por mucho tiempo, con el cáncer.

    Personalidad ansiosa
    Durante un seminario sobre trastornos emocionales realizado en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, España, se llegó a la conclusión que la ansiedad puede ser el precedente y la causa de enfermedades cardiovasculares. La razón principal es que una persona ansiosa puede desarrollar altos y constantes grados de estrés, lo cual genera un gran riesgo de sufrir de presión alta.

    Personalidad tímida
    Si esta es una característica de tu forma de ser, debes estar atento a no dejar que te paralice generando experiencias dolorosas o frustrantes, ya que tu cuerpo se volverá menos fuerte para atacar virus y contraerás gripes con más facilidad que otros.

    Getty Images

    Personalidad extrovertida
    A diferencia de los tímidos, los extrovertidos tienden a tener mejor salud, en especial en lo que tiene que ver con el corazón. Expresarte sin problemas y mostrarte tal como eres, ayudará a tu organismo a estar más relajado y te hará más fuerte.

    Personalidad muy exigente y autocrítica
    Según Louise L. Hay, auntora del libro "Usted puede sanar su vida", las personas que nuncan están satisfechas con lo que realizan y conciente o inconcientemente se critican, tienden a sufrir fuertes dolores de cabeza y migrañas.

    Getty Images

    Personalidad impulsiva
    Actuar sin pensar ni controlar las emociones puede traer consecuencias en el estómago, y no sólo por ser impulsivo con la forma de alimentarse, sino porque esta forma de ser hace que el estómago produzca más ácidos gástricos de lo normal y se desarrollen úlceras.

    Personalidad pesimista
    Quienes tienden a estar desesperanzados y viendo siempre el vaso medio vacío, pudieran llegar a vivir menos que los optimistas. Según el neurólogo James Bower, de la Clínica de Mayo, se ha descubierto que existe un vínculo entre los pesimistas y la posibilidad de desarrollar Parkinson. Sin embargo, no se le ha podido dar una explicación científica a este vínculo. Otros médicos han comprobado que esta forma de ser es una característica que se observa en pacientes con cáncer.

    Personalidad agresiva
    Ser hostil y agresivo te puede llevar a sufrir ataques al corazón, según el siquiatra del Instituto de Psiquiatría del estado de New York, Richard Sloan. Por su parte, el cardiólogo Dan Fisher aclara que puede ser posible que un simple factor externo cause una reacción hostil y problemas en el corazón, pero también puede suceder que la personalidad vaya impactando poco a poco la química del cuerpo incrementando los riesgos de ataques en este órgano vital.

    Personalidad positiva
    "Gran cantidad de estudios han demostrado que un estado de ánimo positivo influencia en la recuperación de una enfermedad" según explica la sicóloga Abby Aronowitz. Como consecuencia, alguien optimista puede llegar a vivir bastante tiempo.

    La buena noticia es que hay evidencias de que si se trabaja en superar la ansiedad y el estrés, haciendo énfasis en elevar la visión positiva de la vida, tu salud puede mejorar.



El temperamento es básicamente el conjunto de reacciones emocionales provenientes de nuestro sistema neuroendocrino y otros factores biológicos; es cómo funcionamos. Está fundamentalmente determinado por la herencia y difícilmente se puede cambiar. Es una parte muy primitiva de nuestro comportamiento.

Podemos tener un temperamento más o menos susceptible, reaccionar más o menos rápido, con mayor o menor intensidad, etc.

El carácter, en cambio, es una combinación de valores, sentimientos y actitudes que dependen de la sociedad y de la cultura en la que vivimos y nos formamos. Es la forma en la que percibimos al mundo que nos rodea en función de nuestras experiencias o la educación que recibimos; forma nuestra estructura.

Está condicionado por nuestro temperamento, pero es más fácil de modificar; podemos ser -por ejemplo- de carácter: nervioso, sentimental, colérico, apasionado, apático, etc.

La personalidad es la integración de nuestro temperamento y nuestro carácter. Es lo que nos define como persona, cómo nos comportamos, como nos mostramos a los demás.

Existen muchísimas formas de clasificar la personalidad, por ejemplo Jung la clasificó en: extrovertidos o introvertidos; Kretschmer en: ciclotímicos, esquizomáticos o atléticos; etc. En general la forma de clasificar la personalidad depende tanto de los rasgos físicos, como psíquicos y culturales que presentan las personas.

PUBLICIDAD

Latino Network Blogs

Engadget

Autoblog

TMZ