Amigos, independientemente de la crisis de salud en México y en el mundo derivado de la influenza (gripe o fiebre) porcina, se vive una crisis económica la cuál, según expertos en la materia y pronósticos, podría agravarse con esta emergencia sanitaria.
Esta especie de pandemia se había pronosticado desde 2005 y según datos que busque en Internet, retomando blogs interesantes sobre economía y algunos otros artículos de diversas fuentes periodísticas, ya se había previsto tener una cantidad destinada a mitigar una situación como la que actualmente vivimos.
Por ejemplo, en el blogsalmon.com señalan que el Banco Mundial estimó el año pasado que una pandemia de gripe podría costar 3 billones de dólares (trillones de EEUU) y provocar una caida en el PIB mundial de 5%. Prosigue el citado blog con un estudio que retomó del Instituto Lowy de Política Interacional en Australia, donde se estimó el año 2006 una cifra de 4,4 billones de dólares para atender una pandemia, mientras que un informe estadounidense del año 2005 señala que una pandemia en ese país tendría un costo inmediato de 700 mil millones de dólares y provocaría una recesión. Dado que ya estamos en una recesión mundial, no sabemos qué más puede venir ahora.
Un estudio sobre El Impacto Económico de la Influenza en Estados Unidos, arrojó que junto los decesos (que podrían llegar a ser miles dada la rápida propagación del virus), cada una de estas crisis sanitarias puede arrojar un costo entre 71 mil millones y 166 mil millones de dólares, dependiendo de la fuerza del virus y la rapidez en la atención médica... ¡se imaginan!
Y lo último es que se la exportación del puerco proveniente de México o Estados Unidos está vedada en varios países. Si de por sí la crisis financierra en el mundo estaba mal desde el último trimestre del 2008 y lo que va del 2009, lo que nos espera es un futuro no muy favorecedor.
En un artículo del Milenio encontré que en 2006 el Fondo Monetario Internacional había advertido, en el caso de una pandemia de gripe aviar, sobre el impacto económico:
"Las alteraciones económicas del lado de la oferta provienen directamente del alto ausentismo (laboral), que se origina porque se pide a los trabajadores permanecer en casa, porque la gente elige quedarse a cuidar a sus familiares enfermos o porque tienen miedo de exponerse a la enfermedad. La economía también se altera por el transporte, el comercio, los servicios públicos, y el sistema de pagos, lo que expone a empresas financieramente vulnerables a un mayor riesgo de quiebra. Más aún, la demanda se puede contraer dramáticamente, con fuertes caídas en gasto del consumidor e inversiones detenidas."
El FMI también advirtió que una vez pasada una pandemia, la recuperación económica sería veloz. "No obstante, nosotros, ya en epidemia, tendríamos que empezar a evaluar lo que económicamente estamos perdiendo por este brote desde ahora", como lo dice el experto mexicano Carlos Mota.
Y para rematar traigo a colación otro artículo que me topé de la revista mexicana Proceso, donde se señala que emergencias sanitarias ocurridas no tan lejano tiempo como el SARS (siglas en inglés de síndrome respiratorio agudo severo) dejaron afectaciones graves en la economía de la aviación, por ejemplo, las economías locales afectadas, en este caso de los cinco países afectados.
Y retomo parte textual de este artículo (proceso.com.mx):
"El SARS dio una prueba del impacto que una pandemia de influenza tendría sobre la economía global. Jong-Wha Lee, de la Universidad de Corea, y Warwick McKibbin, de la Universidad Nacional de Australia, estimaron en 40 mil millones de dólares el impacto económico de los seis meses que duró la epidemia en la región Asia-Pacífico. (...) El brote de SARS también tuvo impacto sustancial en la industria global de aviación. Después que la enfermedad surgió, en 2003, los vuelos en la región Asia-Pacífico se redujeron en un 45% respecto del año anterior. (...) Y este impacto palidecería en comparación con el de una pandemia de influenza que se extendiera entre 12 y 36 meses".
Pero ante esta documentación que aquí traigo, existen otros que dicen que las guerras y las pandemias son reactivadores de la economía. En el primer caso porque reviven o crecen más algunas áreas como la del armamento, la farmaceútica, la automotriz, de la aviación, además de hacer indispensable la importación o exportación de víveres, por ejemplo. En el caso de la segunda porque la sinergía de la globalización así lo exigirá... ¿ustedes qué piensan?
1. PPUES PIENSO QUE SI EN EFECTO YA TENIAN LA PANDEMIA GRIPAL PREVISTA Y FRIAMENTE CALCULADA.........PUES ENTONCES TAMBIEN ESTA FRIAMENTE PLANEADA O FRIAMENTE CAUSADA DE ALGUNA MANERA...........Y ME IMPACTA E INCOMODA FRIAMENTE LOS NIVELES DE LA MANIPULACION A QUE ESTAMOS SUJETOS.
May 3rd 2009 | 11:20AM | MARYTE DE LA TORRE