Si en tu caso la mala racha ha recaído en lo económico, puedes revertirla repitiendo los siguientes pasos:
• Deshazte de lo que no usas, de lo roto, de lo viejo. Una limpieza de armarios, estantes y aparadores te permitirá desechar cosas poco necesarias o demasiado usadas y creará lugar para lo nuevo. Aunque parezca ingenuo, cada vez que movilizas (o desalojas) objetos de tu casa u oficina se produce una benéfica circulación de energía en este ambiente.
• Si estás acostumbrado a planificar los gastos, comienza a "improvisar" sobre la marcha. No se trata de gastar lo que ganas en un día en un mes. Es tan simple como esto: si guardas tu sueldo en un sobre o un alhajero, por ejemplo, cada vez que saques un billete no te fijes cuanto queda.
• Acostúmbrate a distribuir, al azar, algunos billetes chicos por distintos lugares de la casa: dentro de un cajón de tu cómoda, en el bolsillo de una prenda, entre las páginas de un libro. El encontrar dinero "casualmente" reforzará tu sentimiento de que cada vez que lo necesites, el dinero aparecerá sin que tengas que hacer ningún esfuerzo.
• No importa de que lado estés, si eres el empleado o el empleador. Lo importante es que imagines que Dios se encuentra en varias partes del asunto. Por lo tanto, dirígete a ese ser que hasta ayer era tu opuesto, enemigo o contrario, con dulzura y buena voluntad.
• Deja de imaginar que serás agredido por la otra persona o que quien está en otro puesto sólo pretende perjudicarte. Ahora sabe que es tu "hermano" y ya no sólo no te interesa perjudicarlo sino que además confías en él.
• Si en tu lista de necesidades (primer paso) ya has pedido por el aspecto económico, no te decepciones si no lo obtienes en el primer trabajo al que te has presentado o no se concreta un negocio. Esto sólo indica que ese no es lo suficientemente bueno para ti.
1. son muy agradables todos ustedes
Jul 8th 2009 | 1:04AM | roxana