Gilberto Santa Rosa: Más vulnerable que nunca

El conteo regresivo para el concierto de Gilberto Santa Rosa terminó. Anoche, El Caballero de la Salsa trajo su show 360 grados a la ciudad de Miami. Con un concepto interesante y bastante íntimo, cautivó a la audiencia que coreó éxitos como "Conciencia", "Que Alguien Me diga" y "La Agarro Bajando".

Entrando al American Airlines Arena, un lugar donde se han presentado grupos y artistas como U2, Ricky Martin y Jennifer López, me preguntaba qué sorpresa nos traería Gilberto Santa Rosa. Viendo el escenario supe que venía algo distinto; la tarima era en forma de cruz en el centro de todo, cosa que la gente lo podía ver desde cualquier ángulo. Todos los asientos del tercer piso estaban cubiertos por unas inmensas cortinas negras haciendo el lugar más pequeño y por ende más acogedor. En uno de los lados de la tarima estaba una hermosa orquesta iluminada perfectamente para evocar el sentimiento de una grandiosa obra teatral. La orquesta estaba estratégicamente posicionada en el suelo, junto al resto de espectadores, lo cual hacía que el único punto de enfoque en la tarima, que parecía pasarela, sea el talentoso cantante.

Aunque la experiencia fue mágica, al mismo tiempo se sentía un poco extraña, ya que no es algo que uno ve todos los días. Gilberto hizo su entrada con el aplauso del público vistiendo un terno negro con camisa rosada. Al principio el público estaba bastante introvertido, mientras Santa Rosa se entregaba en la tarima. Creo que la formalidad del evento llevaba a los espectadores a respetar la presentación y por ende se mantenían callados durante la canción y aplaudían al final, como cuando uno ve una sinfonía o una obra de Broadway. El cantante se veía más vulnerable que nunca, parado sólo al frente de miles de personas esperando ser entretenidas. ¡Que valentía! Aunque el concepto era interesante, toda la noche esperé que salgan bailarinas o algo que complemente la actuación del cantante.

Al pasar del tiempo, Gilberto probó que puede hacerlo sólo sacando su arma secreta: la comedia. Además de una voz espectacular, Gilberto tiene don de chistes, y con eso rompió el hielo y logró una reacción del público. De ahí en adelante la gente entendió que no estaba ahí únicamente para verlo, sino para vivir la experiencia con él: corear, bailar y recordar el momento vivido cuando esa canción sonaba en la radio.

Con una carrera de más de 30 años, el cantante puertorriqueño ha tenido muchísimas presentaciones, pero como dijo ayer, "esta es una noche muy especial". ¿Cómo calificarías a un concierto con este tipo de tarima y experiencia?

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