Como si no tuvieramos suficiente con el alto desempleo, la caída del precio de las casas y la falta de crédito, resulta que ahora algunos están advirtiendo que se están creando otras burbujas y que puede ocurrir otro desplome bursátil en los próximos meses. Esta es la predicción de Nouriel Roubini, economista y profesor de la Universidad de Nueva York (NYU) que ganó reconocimiento por ser el único que predijo con acierto las crisis económica actual.
Varias cosas están ocurriendo que parecen burbujas especulativas. En primer lugar, el precio de las acciones en Estados Unidos se recuperó mucho y muy rápido dando por hecho que la economía se va a recuperar con la misma rapidez.Pero algunos piensan, Roubini en particular, que los inversionistas fueron demasiado optimistas y que cuando se den cuenta de que la economía se tardará en mejorar realmente, saldrán a vender sus acciones de forma masiva provocando un desplome bursátil. Pero por ahora esa es solo unas especulación más.
El otro frente especulativo es el del dólar. Como el dólar está débil y las tasas de interés están muy bajas, muchos inversionistas en el mundo están tomando deuda en dólares e invierten el dinero en monedas más fuertes de países desarrollados y mercados emergentes.
La combinación de dólar devaluado y tasa de interés baja les está haciendo ganar mucho dinero. Por ejemplo, compras un euro hoy por $1.49 y dentro de un año, si sigue la devaluación, puede ser que lo vendas en $2. Si esto se aplica con cantidades millonarias, asi mismo son las ganancias.
Estas operaciones especulativas pueden revertirse de repente y generar salida masiva de inversionistas que deciden vender estas inversiones en medio del pánico, lo que provocaría más inestabilidad y caídas en todo elmundo.
Ya sabemos que la globalización funciona muy bien en las crisis y los terremotos financieros pueden ser sincronizados y realmente globales.
Y ¿qué podemos hacer? Como ciudadanos comunes lo único que podemos hacer es estar atentos a los cambios y vigilar los riesgos que estemos tomando con nuestras inversiones. Y seguir prudentes con los gastos. Est[a claro que aún no estamos al otro lado en esta crisis.
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