Alexandra Espinosa-Amaya es su nombre y ella dice no estar feliz con su castigo. "Es humillante y no me enseña nada. Pero si hace feliz al oficial Brennan y lo hace sentir mejor, está bien, lo haré". ¿Le servirá de castigo o es inútil?

Ella asiste a la Universidad Estatal de Jacksonville pero eso no la eximió tampoco de permanecer dos años en libertad condicional, presentar una carta de disculpas y realizar 50 horas de trabajo comunitario en un centro psiquiátrico especializado en control de la ira.
Todo ocurrió el día de su cumpleaños cuando, relata el reporte policial, ella y su hermana se mostraron hostiles y problemáticas en la entrada de un club nocturno.
El oficial se acercó para pedirles que se retirara y ellas lo atacaron a puñetazos y patadas.
Ejemplo, chicos, ejemplo...