En un país llamado de primer mundo al parecer ciertas normas morales no cambian y se censuran. Este es el caso de una mujer de 48 años llamada Caroline Cartwright, quien recibió primero una advertencia por exceso de ruido al momento de tener sexo y ésta se convirtió rápidamente en una orden de conducta antisocial por incumplimiento. La mujer perdió en noviembre un recurso para que se anulara esta orden, que también infringió con frecuencia. Bueno aquí habría que analizarse si la mujer realmente no puede controlar ciertas emociones que se dan en el acto.
La nota publicada en diversos diarios en internet señala que la jueza argumentó que le infligía una "pena de prisión para disuadirla". "Y si comete usted nuevas infracciones de esta naturaleza, su pena será validada y tendrá que cumplirla", advirtió.
Algunos testigos denunciaron ruidos "sobrenaturales" que hacían pensar que estaban "asesinando" a alguien y que se superponían al ruido de las televisiones vecinas.
La mujer, que se encuentra en paro, alegó en su defensa la legislación británica en materia de derechos humanos que asegura "respeto de la vida privada y de una vida familiar".
En una audiencia previa, la mujer explicó que no lograba bajar el volumen de sus gritos cuando mantenía relaciones sexuales con su marido. Un sonómetro instalado en un apartamento vecino midió hasta 47 decibelios.
1. TANTAS COSAS MAS IMPORTANTES QUE HAY EN LA VIDA PARA
ESTAR ALEGANDO ESTA CUESTION TAN PRIVADA AHORA ELLA
ESTA EN SU APARTAMENTO LOS MAL EDUCADO Y NO TIENEN
MORAL SON LOS VECINOS QUE SE PONEN A ESCUCHAR LO QUE
ESTA SUCEDIENDO A SU ALREDEDOR QUE VIVAN SU VIDA Y DE
JEN VIVIR A LA SRA SU VIDA SEXUAL CON FRENESI Y QUE
GRITE TODO LO QUE QUIERA.
Feb 7th 2010 | 5:15PM | Mary